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Opinión
23 de septiembre de 2026 · 11:11 a. m.· Con información de ABC Color
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Un libro propone mirar la Guerra del Chaco más allá de las batallas de 1932-1935

Luc Capdevila y Nicolas Richard reúnen documentos y relatos sobre la ocupación militar de los territorios indígenas del Chaco boreal entre 1910 y 1960, en un volumen de 657 páginas.

Mapas y documentos militares que ilustran la ocupación del Chaco indígena, tema central del libro.. Ilustración generada por inteligencia artificial, no es una fotografía de los hechos

El libro "Para otra historia de la guerra del Chaco. Colección de documentos y relatos sobre la ocupación militar de los territorios indígenas del Chaco boreal (1910-1960)", de Luc Capdevila y Nicolas Richard, fue publicado por el Instituto Francés de Estudios Andinos y el Centro de Artes Visuales, con 657 páginas. La obra, reseñada en ABC Color, amplía el marco temporal del conflicto y sostiene que su cronología no se limita a las batallas oficiales de 1932 a 1935.

El punto de partida es la expansión de los países sudamericanos desde fines del siglo XIX sobre tierras indígenas. En Paraguay, la navegación mecanizada abrió el Alto Paraguay a la industria del tanino y se instalaron puertos industriales como Puerto Casado, Puerto Sastre, Puerto Mihanovich y Puerto Pinasco, algunos con ferrocarriles que penetraban en el territorio para extraer troncos de quebracho con abundante mano de obra indígena. Desde mediados de la década de 1920 se establecieron además colonias menonitas: el primer grupo fue recibido en el puerto de Asunción por el presidente Eligio Ayala, que se dirigió a los colonos en alemán. Los menonitas, anabaptistas y pacifistas, organizan sus propiedades en cooperativas, dictan sus escuelas en su idioma nativo y no aceptan presencia policial; fueron eximidos del servicio militar obligatorio y Paraguay fue el único país que se comprometió a respetar su negativa a usar armas de fuego.

La guerra terminó en junio de 1935 con un armisticio, tras tres años de hostilidades, con un saldo de 60.000 soldados bolivianos y 30.000 paraguayos muertos. Hacia 1930, el Chaco boreal estaba poblado por naciones autóctonas que coexistían al margen de las sociedades nacionales paraguaya y boliviana. El libro subraya que el hecho esencial fue la ocupación y enajenación de territorios indígenas, repartidos luego en grandes estancias ganaderas.

Entre los capítulos iniciales, la obra describe la exploración del territorio y la fundación de fortines militares entre 1910 y 1932, en un intento apresurado de Bolivia y Paraguay por reclamar la mayor porción de terreno posible. También aborda la presencia de grupos religiosos: los pioneros anglicanos, entre ellos el pastor y misionero Wilfred Barbrooke Grubb, autor de "A church in the wilds" (Londres, 1914), y la respuesta de la Iglesia católica, que comenzó a enviar misioneros; San Juan Bosco consideró la presencia salesiana un contrapeso a la protestante. El volumen incluye dos cartas de 1934 y 1935 en las que sacerdotes de los Oblatos de María Inmaculada, llegados al Chaco bajo patrocinio boliviano, discuten con el Paraguay los términos de su continuidad en la región.

El libro recorre episodios como el descubrimiento de Pitiantuta —laguna donde se inició la guerra por la importancia del agua en el Chaco—, la colonización del Pilcomayo por los bolivianos, el bombardeo de Bahía Negra, la captura de un tanque en Nanawa, la violación de mujeres indígenas, la sanidad en la guerra y las epidemias en Puerto Sastre. También recoge episodios protagonizados por indígenas, como el enfrentamiento de los tomaraho con militares de Puerto Sastre por la entrega de armas y el levantamiento de los nivaclé en protesta por el fusilamiento del guerrero Yacutche.

El capítulo final, "El Chaco colonizado, 1935-1970", describe el fin de la guerra, la proletarización de los indígenas, el viaje a los ingenios azucareros de Salta, en Argentina, y el trabajo en los obrajes del Alto Paraguay. Los autores afirman en sus conclusiones que "la cronología de esta Guerra en el Chaco no empieza ni acaba con la Guerra del Chaco", y sostienen que el conflicto tampoco terminó con la paz diplomática, ya que "los enfrentamientos y ajusticiamientos siguieron mucho más allá en el tiempo": durante mucho tiempo hubo asaltos a las estancias y persistieron las redadas y violaciones de mujeres indígenas.

Capdevila es historiador y catedrático de la Universidad de Rennes 2, con obras como "Une colonie française au Paraguay: la Nouvelle-Bordeaux" (2005), "Une guerre totale, Paraguay 1864-1870" (2007) y "Paraguay bajo la sombra de sus guerras" (2021). Richard es antropólogo e investigador del Centre National de la Recherche Scientifique y del Instituto Francés de Estudios Andinos, y es conocido por el volumen colectivo "Mala guerra: Los indígenas en la guerra del Chaco" (2008). La reseña, firmada por la historiadora Beatriz González de Bosio, sostiene que la obra demuestra que el Chaco Boreal no era un espacio vacío —el "desierto verde" de los relatos convencionales— y que el avance de las líneas de fortines bolivianos y paraguayos operó como un proceso de desposesión territorial.

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