Tres localidades de Ñeembucú declaran emergencia por la crecida del Paraná y cierran siete pasos fronterizos con Argentina
Cerrito, Villabín y Mayor Martínez evacuaron familias y suspendieron clases, mientras la crecida extraordinaria del río obligó a inhabilitar puertos y cruces entre Itapúa y Misiones. Los puertos también fueron tomados por las aguas

El Departamento de Ñeembucú, zona de humedales particularmente vulnerable a las crecidas, registra ya tres localidades en estado de emergencia por el aumento del río Paraná: Cerrito, Villabín y Mayor Martínez. Las autoridades municipales de estas ciudades procedieron a la evacuación de zonas anegadas y a la habilitación de albergues para los damnificados.
Cerrito fue la primera en declarar la emergencia. La intendenta Carlina Carballo señaló en una nota remitida que las proyecciones anticipan un aumento significativo en el nivel del Paraná, lo que amenaza la seguridad y los medios de vida de la población. "Es necesario disponer y coordinar de manera urgente de los recursos técnicos, financieros y logísticos necesarios para la asistencia preventiva y de auxilio a familias damnificadas", expresó. En esa localidad fueron evacuadas entre 60 y 80 familias de los barrios Sur, zona baja de Central, Obrero, Aviación, Norte, zonas Este y Oeste y Cerro Ñu, mientras se instó a los pobladores de las compañías Paso Tajy, Yrybucuá y Curuzú Ava a autoevacuarse en un plazo de 72 horas.
El personal policial constató que los tramos que unen las compañías San Miguel-Villalbín, Blanco Ñu y Cerrito están intransitables para todo tipo de vehículos. La Gobernación aporta maquinarias para apoyar las evacuaciones y reforzar las defensas de los caminos. En Cerrito fueron habilitadas cuatro escuelas como albergues, mientras otras ocho instituciones educativas resultaron inundadas, lo que llevó a la suspensión de clases para más de 700 alumnos. Las municipalidades de Mayor Martínez y Villabín declararon también emergencia hídrica y vial, lo que las habilita a utilizar recursos destinados a la asistencia de las familias afectadas.
La crecida extraordinaria del Paraná también afectó la conexión entre Itapúa y la provincia argentina de Misiones. Según reportes de Argentina y de la Dirección de Migraciones de Paraguay, fueron inhabilitados siete pasos fronterizos entre ambos países debido a la inundación de los puertos de ambos lados. Entre los puntos afectados figuran los puertos Ape Aimé de San Rafael del Paraná, Triunfo de Natalio, 7 de Agosto de Carlos Antonio López, y Mayor Otaño de Capitán Meza y Bella Vista, además de Paso de Patria, Itá Corá, Puerto Itá y Cerrito, en Ñeembucú. La suspensión afecta el servicio de lanchas y balsas en toda la zona.
El nivel del río alcanzó los 26,10 metros en Puerto Iguazú, lo que motivó también allí la inhabilitación del puerto y la evacuación de algunos comercios. En la zona de Bella Vista, el servicio de la balsa Don Morel debió suspenderse luego de que el agua tomara su embarcadero. "La situación nos obliga a parar el paso", dijo Hernán Morel, propietario de la embarcación, quien explicó que la apertura de las compuertas de Itaipú repercutió en un aumento excesivo de las aguas del Paraná. Morel detalló que el servicio moviliza mensualmente unas 18.000 personas y más de 7.000 vehículos entre las costas de Bella Vista y Corpus, y lamentó que la suspensión, de duración incierta, representa una pérdida importante para la empresa y los usuarios.
Las autoridades de ambos países recomendaron suspender toda navegación por el Paraná y evitar actividades como la pesca, debido al aumento del caudal y la presencia de troncos y residuos arrastrados por la corriente. También instaron a extremar precauciones ante posibles inundaciones y la presencia de animales desplazados por el agua. Las restricciones en los pasos fronterizos se mantendrán vigentes hasta que las condiciones del río permitan restablecer las operaciones con garantías para pasajeros y tripulaciones.
En Cerrito, los pobladores recuerdan con temor la inundación de noviembre de 2023, que alcanzó 6,70 metros en el puerto local. La situación también golpea a otros sectores productivos: los apicultores de la zona trabajan en aumentar el volumen de la miel orgánica, certificada nacional e internacionalmente, y ahora deben reubicar colmenares instalados sobre la ribera del Paranamí, entre Paso de Patria y Cerrito, según indicó Arturo Benítez, presidente de la Asociación de Apicultores de Ñeembucú. "Estamos previendo todo lo relacionado con el fenómeno de El Niño", dijo Benítez. La tarea se complica porque se trabaja con seres vivos, y sacar las colmenas de sus zonas de confort es complicado. "Estamos muy atentos ante esta nueva embestida del río Paraná; en otras épocas, la correntada del río se llevaba todas las cajas colocadas en estos lugares", recordó el técnico. Son meses de plena actividad y producción para las colmenas, y entre noviembre y diciembre los apicultores deberían tener su primera cosecha, por lo que la mayoría acordó mantener sus cajas con los panales en estos sitios que ya comienzan a sentir el desborde del río.
Varios ganaderos de la región también debieron trasladar sus animales a zonas altas, lo que les genera costos adicionales por el alquiler de campos.
Más de Sociedad
- IPS presenta la plataforma "Especialidades" para orientar a los asegurados sobre la atención médica
- Lluvias dispersas y vientos del sur marcan la jornada en Paraguay
- El Gobierno reporta reducción de pobreza infantil en tres años gracias a políticas sociales
- Yacyretá suspende visitas y cierra el paso Ayolas-Ituzaingó por la crecida del Paraná