Robert Harrison: “El fracaso solamente existe para aquel que no quiere volver a levantarse”
El presidente de la APF repasó en el evento “Paraguay con Mentalidad Ganadora” el proceso que llevó a la selección a clasificar nuevamente a un Mundial tras 16 años de ausencia.

El presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), Robert Harrison, repasó durante el evento “Paraguay con Mentalidad Ganadora” el camino que llevó a la selección nacional a recuperar su lugar en la Copa del Mundo después de 16 años. Según señaló, la clasificación fue resultado de años de trabajo y de la capacidad de insistir cuando los resultados no acompañaban.
Harrison recordó que su trayectoria dirigencial comenzó hace casi tres décadas y que su llegada a la presidencia de la APF, en 2016, tuvo dos objetivos centrales: elevar los ingresos del fútbol paraguayo y lograr nuevamente la clasificación mundialista. El primero se encaró con una renegociación de los derechos televisivos, que según relató permitió incrementar en alrededor de 309% los ingresos destinados al fútbol paraguayo sin extender la duración del contrato.
El dirigente señaló que la transformación no se limitó a la selección absoluta, sino que abarcó a las distintas selecciones nacionales y a la infraestructura del fútbol paraguayo. Destacó en ese sentido un programa que contempló la instalación de 12 canchas para equipos de Primera División, junto con espacios y herramientas para el trabajo físico, técnico, nutricional y psicológico.
La gestión atravesó un momento crítico en 2022, cuando los resultados deportivos no llegaban y surgieron dudas sobre el rumbo elegido. “El miedo, hay que saber convivir con el miedo”, sostuvo Harrison, quien recordó que incluso consideró la posibilidad de retirarse de la dirigencia. La decisión fue volver a intentarlo, lo que implicó revisar la planificación, modificar el cuerpo técnico y profundizar el trabajo en las divisiones formativas.
Ese proceso derivó en una nueva conducción deportiva, con la llegada de Gustavo Alfaro como director técnico de la Albirroja, y en una metodología que puso el foco tanto en las capacidades futbolísticas de los jugadores como en aspectos psicológicos y emocionales. Los resultados comenzaron a aparecer en partidos de alta exigencia, hasta que Paraguay logró asegurar su clasificación al Mundial.
Harrison sostuvo que el regreso a la Copa del Mundo debe entenderse como un punto de partida para una etapa de mayor crecimiento, y remarcó que el equipo debió enfrentar rivales de mayor ranking e imponerse en partidos decisivos bajo presión. Atribuyó buena parte de ese desempeño a la confianza del plantel y al trabajo emocional previo a los encuentros, y aclaró que la mentalidad ganadora no implica desconocer el miedo, sino aprender a convivir con él.
Para el dirigente, esa misma lógica puede trasladarse al ámbito empresarial, institucional y político, donde la autoridad no depende solo del cargo sino del ejemplo. “La autoridad moral es lo más importante”, afirmó, y cerró su exposición señalando: “El fracaso solamente existe para aquel que no quiere volver a levantarse”.