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Mundo
2 de septiembre de 2026 · 04:08 p. m.· Con información de La Nación
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ONU reconoce que el mundo superará el límite de 1,5°C y pide gestionar sus consecuencias

Un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente admite por primera vez que el objetivo climático más ambicioso no se cumplirá y plantea medidas para limitar los daños, lo que generó críticas de organizaciones ambientalistas.

Tierra agrietada por la sequía ilustra las consecuencias del calentamiento global que la ONU advierte.. Ilustración generada por inteligencia artificial, no es una fotografía de los hechos

Naciones Unidas presentó este miércoles un informe con medidas para contener el calentamiento global una vez superado el umbral simbólico de 1,5°C, en un documento inédito que generó críticas de diversas asociaciones ambientalistas. El secretario general de la ONU, António Guterres, ya había admitido el año pasado, junto con varios científicos, que superar esa barrera era inevitable, pero es la primera vez que una agencia de la organización explora formas de limitar los daños una vez rebasado ese objetivo.

Cerca de 200 países se comprometieron en 2015, en el Acuerdo de París, a intentar mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 1,5°C respecto a la era preindustrial, el umbral más ambicioso pactado. Sin embargo, se prevé que el planeta lo supere en los próximos años, por lo que la atención se centra ahora en minimizar la intensidad y duración de ese período de "superación". El informe del Programa de Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUMA) afirma de manera inequívoca que el objetivo no se alcanzará y que "el desafío ya no es evitar la superación, sino gestionarla".

Richard Betts, coautor del informe y profesor de la Universidad de Exeter, señaló durante una conferencia de prensa que se trata de "una vuelta a la realidad" y que, aunque hay que aprender a vivir con un mundo más cálido, "aún queda mucho por hacer para limitar el calentamiento". Otra de las coautoras, la climatóloga sudafricana Debra Roberts, advirtió que los responsables políticos deben entender que "las reglas del juego están cambiando" y que los enfoques actuales ya no son adecuados, por lo que es necesario replantear la gobernanza climática ante una trayectoria de superación para la cual "ninguno de nuestros planes está preparado".

Las conclusiones alarmaron a organizaciones que se movilizaron en torno al objetivo de 1,5°C desde su consagración en el Acuerdo de París. Jasper Inventor, subdirector de programas de Greenpeace Internacional, calificó el momento como "desgarrador", pero remarcó que la superación del umbral "no es motivo para bajar los brazos y renunciar" a esa meta. Bill Hare, director del instituto Climate Analytics, criticó el informe por considerar que corre el riesgo de convertirse en "un llamado a la apatía" en lugar de a la acción.

El planeta ya se calentó cerca de 1,4°C desde el período 1850-1900, principalmente por la quema de combustibles fósiles. Los últimos tres años fueron los más calurosos registrados y las emisiones de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono y el metano, continúan en aumento. Según los científicos, superar los 1,5°C podría intensificar los fenómenos meteorológicos extremos y acercar al planeta a puntos de inflexión como el colapso de los casquetes polares y la desaparición de los arrecifes de coral tropicales.

La directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, sostuvo que "no habrá un desenlace favorable si nos mantenemos por encima de 1,5°C" y subrayó que la adaptación climática será necesaria para salvar vidas y proteger la naturaleza. Guterres, por su parte, insistió en que "la lucha por limitar el calentamiento a 1,5 grados es la lucha por la humanidad".

El informe plantea que la captura de dióxido de carbono, proceso que extrae carbono del aire para almacenarlo, sería esencial junto con reducciones profundas y rápidas de las emisiones. Esta recomendación generó fuerte oposición de organizaciones ambientalistas, ya que la captura de carbono desempeña hoy un papel insignificante en la lucha contra el cambio climático. Lili Fuhr, del Centro para el Derecho Ambiental Internacional (CIEL), criticó que "la única forma de minimizar el daño es reducir las emisiones desde ya (...) y no retrasar la acción con soluciones tecnológicas especulativas".

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