La Fed subió su tasa, pero el dólar cayó en Paraguay: el guaraní se apreció 0,75%
La cotización oficial del Banco Central pasó de G. 5.917,80 a G. 5.873,44 entre mediados y fines de setiembre, pese al ajuste de la Reserva Federal. El economista Arnold Benítez sostiene que la decisión del organismo estadounidense no determina por sí sola el tipo de cambio local.
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) elevó su tasa de referencia de 3,75% a 4% el 16 de setiembre, un ajuste de 0,25 puntos porcentuales que equivale a un incremento de aproximadamente 6,67%. Ese movimiento, sin embargo, no se trasladó en una variación importante del tipo de cambio en Paraguay: entre mediados de setiembre y el 25 de ese mes, la cotización oficial del dólar del Banco Central del Paraguay (BCP) pasó de G. 5.917,80 a G. 5.873,44, lo que implicó una apreciación del guaraní de cerca del 0,75% y una ruptura de la resistencia de G. 5.900, según resaltó el economista Arnold Benítez.
Para el analista, ese comportamiento muestra que la decisión de la Fed no determina por sí sola lo que ocurre con el dólar en Paraguay. "Poco más de una semana no alcanza para medir todo el efecto de la Fed. Sí alcanza para cuestionar la idea de que su decisión determina automáticamente nuestra cotización", señaló Benítez en entrevista con ABC Color. Explicó que cuando Estados Unidos eleva sus tasas, sus inversiones pueden volverse más atractivas, lo que puede atraer capitales hacia ese país y fortalecer al dólar, pero advirtió que trasladar ese razonamiento de forma directa a Paraguay deja fuera varios factores del mercado local. "La oferta de dólares, los pagos empresariales y las expectativas dentro del país pueden compensar la presión externa o retrasar su efecto sobre el tipo de cambio. A esto se suma la posibilidad de nuevos ingresos de divisas por proyectos de inversión", acotó.
Según dijo, los compromisos de inversión pueden superar los US$ 1.000 millones, aunque eso no significa que todo ese dinero ingresará al país en los próximos meses. "El efecto cambiario dependerá de los desembolsos y del destino del dinero", explicó. Sostuvo que si parte de esos recursos se convierte a guaraníes para pagar obras, salarios o proveedores, aumentará la oferta local de dólares; en cambio, si los fondos se destinan directamente a la compra de equipos importados, el efecto será distinto.
El economista señaló que un dólar más barato puede reducir el costo de las importaciones y aliviar las deudas en dólares de quienes reciben sus ingresos en guaraníes, pero que el mismo movimiento puede tener un efecto diferente sobre los exportadores. Explicó que las empresas que cobran en dólares y pagan salarios, servicios u otros gastos en moneda local reciben menos guaraníes por cada dólar que ingresan, y que los productores nacionales pueden enfrentar una mayor competencia de los bienes importados. "Exportar más no garantiza ganar más cuando cada dólar cobrado se convierte en menos guaraníes. Un aumento de las exportaciones puede convivir con un deterioro de la rentabilidad", afirmó. Agregó que el impacto tampoco es igual para todas las empresas, ya que depende de sus márgenes, de los precios internacionales y de qué parte de sus costos está expresada en dólares.
Respecto de la actuación del BCP, Benítez indicó que en su informe de junio la institución señaló que hasta mayo no había comprado ni vendido divisas al sistema financiero, aunque sí había acumulado dólares provenientes del sector público, y que la apreciación del guaraní respondía a fundamentos económicos. Por ello dijo que no corresponde afirmar que el Banco Central mantuvo una ausencia total de medidas, y que lo que se debe cuestionar es bajo qué condiciones debería actuar si el dólar cae con rapidez. "Si se interviene para moderar movimientos desordenados del dólar al alza, también debe explicarse bajo qué condiciones se actuaría ante una caída acelerada", refirió. Aclaró que la respuesta no tiene que ser idéntica en ambos casos: una depreciación del guaraní puede tener un efecto más directo sobre la inflación, mientras que una apreciación puede afectar a la producción y al empleo.
Otro punto que abordó fue la compra de dólares para fortalecer las reservas. Citó el caso de Colombia, que en julio anunció un programa de acumulación de hasta US$ 4.000 millones mediante opciones que pueden ejercerse cuando el tipo de cambio se encuentra por debajo del promedio de los veinte días hábiles anteriores. Para Paraguay, un dólar más bajo implica que el BCP necesite entregar menos guaraníes por cada dólar que compra, pero advirtió que eso no significa una ganancia automática: la compra de dólares incorpora más guaraníes al mercado y, si luego el Banco Central necesita retirar esa liquidez mediante instrumentos remunerados, aparecen costos. "La decisión debe considerar la suficiencia de las reservas, la inflación y la persistencia de los flujos", sostuvo.
Benítez también rechazó la idea de que exista una cotización del dólar que beneficie por igual a todos los sectores y planteó que, para detectar un posible desajuste, deben observarse la productividad, los costos y los precios frente a los principales socios comerciales. "Mi posición es que el BCP debería explicar con mayor claridad cómo evalúa esos factores y cuándo consideraría conveniente acumular más reservas y mirar la competitividad comercial que eso implica", concluyó.
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