Ataque ruso con misiles y drones deja al menos 12 muertos en Kiev y sus alrededores
Zelenski confirmó la cifra de víctimas, entre ellas un ciudadano indio, y pidió más sistemas de defensa aérea a los socios de Ucrania

Un ataque ruso con misiles y drones contra Kiev y la localidad cercana de Boríspil dejó al menos 12 muertos, según confirmó el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Entre las víctimas se encuentra un ciudadano indio, y decenas de personas resultaron heridas, informó el mandatario.
Según el director de Ferrocarriles de Ucrania, Oleksandr Pertsovskii, ocho de las muertes se registraron en la capital, siete de ellas en un depósito ferroviario y estructuras cercanas alcanzadas por el bombardeo. La empresa pública Ukrzaliznytsia informó posteriormente que seis de sus trabajadores figuran entre los fallecidos, ya que sus instalaciones fueron uno de los principales objetivos del ataque. Las otras cuatro víctimas murieron en Boríspil, a unos 30 kilómetros de Kiev, donde fue alcanzado un edificio residencial de cinco plantas; otra versión oficial señala que estas muertes ocurrieron en ataques contra infraestructura industrial y una gasolinera en esa misma localidad. Se reportaron además 13 heridos y daños en numerosos edificios de vivienda de la región.
Zelenski explicó que Rusia empleó un elevado número de drones y misiles balísticos, y volvió a solicitar a los socios internacionales de Ucrania un mayor envío de sistemas de defensa aérea. El país enfrenta escasez de misiles interceptores, en particular de los estadounidenses Patriot, desde el estallido de la guerra en Oriente Medio. El Ejército del Aire ucraniano reportó que Rusia disparó 218 drones de distintos tipos, de los cuales fueron interceptados 187, además de cinco misiles balísticos, cinco de crucero y dos misiles-drones híbridos tipo Banderol, de los que fueron neutralizados todos los mencionados.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó haber realizado "un ataque masivo con armas de alta precisión de largo alcance" y drones de combate, dirigido contra empresas del complejo militar-industrial ucraniano e infraestructuras energéticas vinculadas al suministro de combustible para las Fuerzas Armadas de Ucrania. La cartera rusa señaló también ataques contra infraestructura en la región de Odesa y en los puertos de Odesa y Chornomorsk.
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, escribió en la red X que el nuevo ataque contra Kiev demuestra que el líder del Kremlin, Vladímir Putin, no está interesado en la paz, a diferencia de Zelenski, quien ofrece un alto el fuego y pide una reunión de presidentes para discutir el fin de la guerra. Sibiga reclamó una mayor presión sobre Rusia mediante la aprobación en el Congreso de Estados Unidos de una ley que otorgaría al presidente poderes para imponer sanciones secundarias en forma de aranceles a quienes financien el esfuerzo bélico ruso comprando su petróleo, además de nuevas sanciones que afecten la producción rusa de misiles balísticos y la asignación de activos rusos congelados, especialmente en la Unión Europea, para ayudar a Ucrania.
En territorio ruso, un ataque con drones provocó un incendio en el puerto de Ust-Luga, en el golfo de Finlandia, según informó el gobernador de la región de Leningrado, Alexander Drozdenko, quien precisó que fueron abatidos 52 drones ucranianos en la zona sin que se registraran víctimas. Ese puerto, infraestructura clave para las exportaciones rusas de fertilizantes, petróleo y carbón, ha sido blanco repetido de ataques ucranianos en los últimos meses. Los bombardeos sobre Kiev se producen en el marco de una campaña rusa prácticamente ininterrumpida desde el jueves anterior, coincidiendo con el regreso de los niños ucranianos a clases tras las vacaciones de verano y el refuerzo de las medidas de seguridad en la capital.
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